Las empresas que retengan importes a cuenta del IRPF, están obligados a expedir a sus trabajadores, y a las personas que hayan satisfecho retribuciones y premios en dinero y en especie, una certificación de las retenciones practicadas para que puedan realizar la declaración de la renta.
Este certificado deberá entregarse antes del inicio del plazo de presentación de la declaración de la renta, que suele ser entre el 2 de mayo y el 30 de junio.
Esta obligación está recogida en el artículo 108.3 del Reglamento del IRPF.
Aunque existe un modelo oficial de certificado de retenciones, no es de obligado cumplimiento. La Agencia Tributaria permite que cada empresa expida el suyo propio, siempre y cuando figuren en él los datos exigidos en el modelo oficial.
