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2.- Liquidación de las retenciones practicadas.

Caso práctico

Foto de Lucía en uno de los lugares de trabajo de la gestoría, hablando con un compañero.

Lucía está ahora más preocupada que nunca. Sabe la importancia que tienen los documentos que se tienen que realizar con la Hacienda Pública, sobre todo porque puede venir un Inspector y si algo está mal puede haber una sanción bastante importante.

A lo largo de estos meses trabajando en la gestoría ha visto diferentes modelos de liquidación del IRPF, pero:

  • ¿Por qué algunas empresas lo realizar mensual y otras trimestral?
  • ¿Por qué en el mes de marzo sus jefes le encargan la tarea de sacar un documento llamado certificado de retenciones que tiene que entregar a todos los trabajadores y trabajadoras?
  • ¿Por qué en algunos casos los documentos se presentan en papel y en otros casos se presentan por Internet?

Al finalizar este epígrafe comprenderás el porqué de estas cuestiones.

Acuérdate que en la unidad anterior, cuando estudiaste el recibo de salarios, una de las deducciones que podía aparecer en el mismo era el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Una vez que las empresas han retenido este importe a los trabajadores y trabajadoras, deben ingresarlo en la Hacienda Pública. Para la liquidación e ingreso de estas retenciones y pagos a cuenta, cumplimentarán una serie de impresos, tal y como puedes comprobar en la siguiente imagen.

La liquidación del IRPF se realiza mediante 4 impresos: declaraciones trimestrales, declaraciones mensuales, resumen anual y certificado de retenciones. Las declaraciones mensuales y trimestrales se realizan mediante el modelo 111 y la declaración anual mediante el modelo 190.
De todas formas, debes tener en cuenta que no solamente las retenciones practicadas a los trabajadores y trabajadoras en sus nóminas deben ser ingresadas en Hacienda. Además, existen otras rentas que también son objeto de retención y posterior liquidación, tal y como te explicamos en el siguiente apartado.