Para saber expresarte y que tu mensaje sea entendido cuando conversas, hablas en la oficina o en público debes considerar los siguientes principios:
- Oportunidad. La información debe ser suministrada en el momento adecuado.
- Brevedad. Debemos evitar datos superfluos.
- Claridad. Las palabras utilizadas deben ser fáciles de entender para evitar confusiones.
- Repetición. Expresar la idea fundamental varias veces para reforzar el contenido transmitido.
- Vocabulario idóneo. Debemos utilizar el vocabulario más accesible al nivel del interlocutor.
- Cordialidad. Mantener una posición educada durante toda comunicación, como por ejemplo saludar antes de comenzar hablar o utilizar expresiones en primera persona (que supongan cercanía).
- Veracidad. Los datos expuestos deben ser verdaderos, si no lo fuesen la información seria errónea y falsa.
La combinación de estos principios dará lugar a que el mensaje sea aceptado y comprendido.
