La comunicación externa es la que nace de la transmisión de información desde órganos de la propia empresa hacia el exterior considerando organismos oficiales, clientes, proveedores y público en general con la finalidad de dar una buena imagen de la empresa ofertando un buen producto o prestando un buen servicio y utilizando las herramientas necesarias para conseguir este fin.
En la comunicación externa diferenciamos la comunicación personal y de masas.
La comunicación personal se produce cuando existe un contacto directo: son los servicios que ofrece la empresa como atención al cliente, ventas y marketing.
La comunicación de masas va dirigida a los consumidores y consumidoras dando a conocer el producto a través de los medios de comunicación como la publicidad, las relaciones públicas y la promoción de ventas.
Para conseguir el éxito en el proceso de comunicación existe una técnica conocida que es la regla AIDA (Atención, Interés, Deseo, Acción) que se debe seguir para conseguir una buena comunicación externa.
Todas estas acciones se consiguen utilizando herramientas como la publicidad y las relaciones públicas cada vez más consideradas por las empresas, donde se invierten muchos recursos, al ser conocedores del impacto que tiene en los consumidores y en las consumidoras la información transmitida por los medios de comunicación.
