Caso práctico
Jaime y Alba, después de la charla con Pedro Javier, empiezan a sentirse parte de la empresa. Saben que su esfuerzo y dedicación contribuirá a que la empresa sea más eficiente y eso redundará por consiguiente en su propio beneficio. Es una responsabilidad que por primera vez en su vida empiezan a sentir, es ... cómo diría yo, una mezcla de orgullo y cierto hormigueo en el estómago que te incita a abandonar.
Pedro Javier les ha hablado de la responsabilidad. Él la tiene por ser el Director, jefe, gerente o como lo quieras llamar, pero les ha incidido en que la responsabilidad la tienen todos los miembros de la organización, puesto que de su trabajo se derivan unas consecuencias.
Jaime piensa en algunos ejemplos. ¿Qué pasaría si no hago bien la liquidación del IVA?. ¿O si no elijo al proveedor adecuado?. ¿Y si seleccionan a un compañero de trabajo que no se ajusta al perfil profesional... y encima me lo "ponen" de compañero?. Jaime deja de pensar porque el hormigueo en el estómago está aumentando.
Alba le mira y le hace una mueca cariñosa. Jaime le dice "Alba, me parece que nos estamos empezando a hacer mayores".