Si no tenemos servidor propio en la empresa tendremos que contratar ese servicio en una de las muchas empresas que en Internet nos ofrecen espacio web en sus servidores. Son las llamadas empresas de Hosting. Si buscamos esa palabra en Google nos saldrán muchos enlaces patrocinados e infinidad de ellos en las primeras páginas que nos ofrecen este servicio por distintos precios.
Los precios de alojamiento de páginas web dependerán de varios factores:
- Espacio requerido en el servidor.
- Si el servidor es compartido o dedicado. El primero es más económico porque son varios clientes los que usan la misma máquina para alojar sus archivos. El segundo deja la máquina entera al servicio de un solo cliente.
- Número de cuentas de correo que incluya en el paquete.
- Programas auxiliares para edición de webs, mantenimiento y acceso.
- Limitación del tráfico mensual o no.
Para acceder al servidor que aloja la web necesitaremos un programa de FTP (File Transfer Protocol, protocolo de transferencia de ficheros). Existen numerosos programas gratuitos que funcionan sobradamente para este menester. El acceso al servidor con programas de FTP precisará de la dirección FTP del servidor (ftp.ejemplo.com), un nombre de usuario y una contraseña. El acceso seguramente lo tendremos restringido a una determinada carpeta o directorio que será donde podamos subir nuestros archivos hechos en formato web. El funcionamiento es sencillo una vez conectados. Tendremos un árbol de carpetas de nuestro ordenador personal en un panel lateral (en la izquierda, por ejemplo) y otro árbol de carpetas del servidor que alojará los archivos de la web. Tan solo tendremos que subir los archivos desde nuestro ordenador al servidor. La mayoría de los programas nos permiten pinchar y arrastrar de un panel a otro.
