A menudo se piensa que lo que
circula por Internet es gratuito, libre y puede
ser usado sin ningún tipo de trabas. A fin de cuentas, dicen
algunos, guardar una imagen es tan sencillo como hacer clic con el
botón derecho sobre la misma y elegir Guardar imagen
como...
En el
caso de los recursos gráficos la realidad es que casi todo lo que
encontramos en Internet tiene derechos de copia. Lo mismo
ocurre con cualquier publicación escrita que cae en nuestras
manos. Si leemos la letra pequeña, vemos que no podemos fotocopiar
ni distribuir los textos ni imágenes que tienen. ¿Tan restrictiva
es la Red? Pero si pensábamos que era el reducto que nos quedaba de
libertad en el siglo XXI... Bueno, no seamos tan extremistas. Existen
numerosos recursos cuyos creadores nos permiten usar, si no
libremente, sí con algunos requisitos. Dicho sea de paso:
todo lo que tiene copyright y cuesta dinero usarlo no es desechable.
En el mundo empresarial, si algo que tiene un coste puede
tener una rentabilidad acorde al desembolso, merece la pena.
Por eso, en determinadas ocasiones habrá que pagar por usar
este tipo de recursos si lo que pretendemos es hacer un trabajo que,
para considerarse suficientemente profesional, requerirá de
recursos elaborados y de un coste relativo.
Pero,
¿dónde conseguiremos recursos gratuitos si lo que queremos
es usarlos para adornar, complementar o embellecer ciertos documentos
o páginas web sin pretender dedicarnos profesionalmente al
grafismo o el diseño? ¿Cuáles son las premisas o requisitos que
tenemos que cumplir?