A veces para acceder al servidor que aloja nuestra web no es preciso contar con el programa de FTP instalado en nuestro ordenador. Muchos servidores ofrecen el acceso FTP a través del propio navegador, lo que facilita incluso el acceso. Pero dediquemos unos párrafos a la adquisición del dominio.
El dominio.
Para que nuestras páginas sean localizables en Internet tenemos que adquirir un dominio. Este servicio debería ser, en principio, gratuito, pero generalmente las empresas de Hosting también se encargan de alquilarnos el dominio, con lo que nos cobrarán por la gestión. En realidad a las empresas que nos registran el dominio se les denominan registradores y lo que hacen es gestionar la propiedad de ese dominio ante el organismo que organiza a nivel mundial la asignación de dominios que es el ICANN (Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números, en inglés Internet Corporation for Assigned Names and Numbers). Este último organismo surgió en 1998 y tiene su sede en California. Es una organización sin ánimo de lucro. Recibe una cantidad anual muy pequeña para cubrir los gastos que ocasiona la gestión de cada dominio.
Los registradores nos cobrarán desde 8 euros hasta más de 200 por el registro de los dominios. Estos precios son muy variables entre unos registradores y otros. Depende también si lo que queremos comprar es un .net, .com, .es, etc. Merece la pena buscar no solo el precio del registrador, sino su reputación. Han existido empresas fugaces que han gestionado dominios y hosting durante un tiempo y han acabado desapareciendo, dejando en la estacada a sus clientes.
Los tipos de dominio tenían inicialmente que ver con ubicaciones geográficas (.es-España, .de-Alemania, .uk-Reino Unido) o finalidad de la página (.com-Comercial, .net-Servicios de Internet, .org-Organización no lucrativa). Con el tiempo se han desvirtuado estas finalidades y muchas páginas poco tienen que ver con el tipo de dominio contratado.
Los dominios se contratan por períodos, generalmente por años, con lo que hay que estar atento antes de su vencimiento para la renovación, ya que hay “secuestradores” de dominio que tratan de adquirir los que usan empresas con proyección para posteriormente revenderlos por un precio mucho mayor del que realmente cuestan.