Cuando Internet empezó a popularizarse, el primer escollo que había que superar era el de encontrar la información de utilidad en medio del vasto océano de datos que nos encontrábamos. Cuando hablamos de información queremos referirnos no solo a páginas web con texto, sino a las imágenes que contienen, vídeos, documentos en distintos formatos (pdf, odt, doc, etc.), presentaciones y mucho más.
Los buscadores aparecieron como páginas web con formularios online para localizar esa información. Los primeros se remontan al año 1993. Lycos apareció en 1994. Altavista en 1995. Esta fue comprada por Yahoo. Google entró en el mercado en 1998 y con su motor de búsqueda basado en un algoritmo mucho más preciso que los anteriores, desbancó a todos llegando a copar el mercado hasta un punto que algunos califican como monopolio. En España tiene una cuota de penetración del 90%, esto significa que de cada 10 búsquedas, 9 se hacen con Google.
El éxito de Google podría encontrarse en muchos factores: sencillez de la interfaz, publicidad limitada, pero evidentemente el gran logro fue que los resultados se aproximaran a lo que buscaba el usuario. Eso se consigue con el algoritmo de búsqueda: unos criterios de indexación y de selección que ofrezcan los resultados con la relevancia que el usuario pretende. Ese fue el gran salto que supuso en el mercado de buscadores la empresa fundada por Larry Page y Sergei Brin, estudiantes de Informática de la Universidad norteamericana de Stanford. Hasta 1998 Altavista tenía el mayor número de visitas, pero en poco más de un año Google la superó. Los que veníamos usando Internet desde años anteriores pudimos comprobar que los resultados de Google eran mucho más afinados y que su rapidez en ofrecerlos era mayor.
La importancia comercial de los buscadores viene dada por la publicidad que hacen las empresas en ellos. Google ofrece en las búsquedas unos resultados destacados que corresponden a empresas que pagan por aparecer en ellos cuando se inserta un término relacionado con lo que venden, a continuación encontramos resultados ordenados por relevancia. Esta relevancia viene dada por el algoritmo de búsqueda. Uno de los criterios es que la página web que contiene el término buscado tenga muchos enlaces de otras páginas que apuntan a ella, el número de visitantes que tiene y otros criterios que la empresa guarda con celo para que nadie consiga los resultados de su buscador.
