Como es lógico, el que nuestra empresa aparezca en las primeras posiciones de búsqueda en el sector al que se dedica es importantísimo. Lo más cómodo y fácil es contratar publicidad de pago. Google nos ofrece Google Adwords con publicidad que pagamos por cada clic que se hace hacia nuestra página desde el buscador.
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Otra opción es conseguir que “por méritos propios” nuestra web obtenga unos resultados de búsqueda que le permita situarse en las primeras páginas. Casi nadie que busca algo con un mótor de búsqueda mira más allá de la tercera o cuarta página de resultados. Para conseguir que nuestra página se encuentre en las primeras posiciones tenemos que ser una página con numerosas visitas y muchos enlaces que apunten a ella, pero aún así pudiera ocurrir que no aparezcamos. Hoy día hay empresas, incluso, que se dedican a posicionarnos nuestra página en los primeros resultados. Hay libros y numerosas páginas web que explican como lograrlo. Este pseudo-mercado de la búsqueda ha conseguido que aparezcan páginas web sin verdadero contenido de utilidad que se posicionan en los buscadores creando lo que algunos llaman “basura”. Recientemente Google ha anunciado que ha afinado su algoritmo para que las búsquedas sean más precisas hasta en un 11,8% expresando que "Proporcionará una mejor clasificación para contenidos de alta calidad, sitios con contenido original e información como investigaciones, reportajes en profundidad, análisis reflexivos, etc.".
En el año 2009 Microsoft, que no quiere dejar de hincarle el diente al negocio de los buscadores, se alió con Yahoo para trabajar conjuntamente con el buscador Bing.
Se calcula que cada 1% de cuota de mercado mundial en el negocio de los motores de búsqueda supone una cifra de negocio de alrededor de 1000 millones de dólares anuales.
