La verdad es que estos bancos de
imágenes tienen algunas espectaculares. Como ya hemos indicado, si
la presentación, documento o web que vamos a hacer tiene que ser de
alta profesionalidad o puede ir dirigida a un grupo especializado en
diseño gráfico, por ejemplo, nos merecerá la pena adquirir
las imágenes que incluiremos en la misma.
Para comprar imágenes tienes dos
opciones en la mayoría de los bancos: o pagas por descarga
o por suscripción. En el primer caso pagarás por cada
imagen que te descargues. Algunos bancos te piden que compres
créditos y las imágenes pueden costar uno o varios
créditos, fundamentalmente dependiendo de su tamaño o
popularidad. Esta opción es idónea para empresas que vayan a
hacer un uso limitado de imágenes.
Las compras por suscripción
van destinadas a empresas que vayan a hacer gran uso de imágenes.
La suscripción puede ser por un número de imágenes al día,
a la semana o por períodos más largos. Generalmente les
saldrá más rentable que la compra por unidades.
La licencia con que se pueden
adquirir las imágenes son fundamentalmente dos: estándar y
extendida. La primera se refiere a un uso en páginas web,
folletos, revistas, etc. en general para publicidad. Cuando se
pretenden usar para incluirlas en carteles, camisetas o productos
para venderlos hay que adquirir la licencia extendida.
Debes tener en cuenta también
que el tamaño de las imágenes será un factor a tener en cuenta en
el precio. Para uso en páginas web no hacen falta imágenes con muy
alta resolución, mientras que si se busca una impresión de calidad
sí que se precisará.