¿De qué forma podemos hacer distintas agrupaciones dentro de la empresa? ¿Qué criterio podemos seguir para ello?
Abordamos otro de los principios organizativos: la DEPARTAMENTALIZACIÓN.
La departamentalización es una forma de organizar la empresa, que consiste en agrupar los puestos de trabajo homogéneos en unidades o áreas específicas, los departamentos.
A medida que la dimensión de la empresa aumenta y crecen el número de trabajadores y las funciones a realizar dentro de la misma, surge la necesidad de organizar el trabajo haciendo agrupaciones que atienden a distintos criterios:
- Departamentalización funcional: se agrupan los miembros de la empresa según las funciones o tareas que realicen. Es el criterio seguido por la mayoría de empresa en la actualidad.
Fayol introdujo este criterio -dividiendo el trabajo en seis áreas funcionales- que mantenemos actualmente.
- Departamento de producción: encargado del aprovisionamiento y elaboración de bienes y servicios.
- Departamento comercial: gestiona las ventas y marketing.
- Departamento de recursos humanos: sus funciones son planificación del personal, selección y contratación, formación,…
- Departamento de financiación e inversión: gestiona los recursos financieros de la empresa, las inversiones, los seguros, presupuestos,…
- Departamento de administración: sus funciones son de planificación, organización, gestión y control.
- Departamento de I+D+i: se encarga de la investigación, desarrollo e innovación de nuevas técnicas y productos.
Esta forma de organización presenta como principal ventaja la especialización, que posibilita la obtención de mejores resultados en la empresa. En cambio, necesita grandes esfuerzos de coordinación -entre distintos departamentos- y visión de grupo –ya que no sólo hay que preocuparse porque un departamento funcione, sino lo que interesa es que funcione la empresa en su conjunto-.
- Departamentalización por producto: se agrupan los departamentos en función de los distintos productos o servicios que oferte la empresa. Este criterio es empleado en empresas, generalmente grandes, con más de un producto o servicio, y permite la especialización en la producción.
- Departamentalización por territorio: sigue un criterio geográfico, creando departamentos donde se realice el trabajo, permitiendo una mayor cercanía al cliente. A los departamentos formados siguiendo este criterio también se les llama divisiones.
- Departamentalización por clientes: se realiza una segmentación de mercado, agrupando a los clientes que tienen características similares y creando departamentos que se especializan en cada grupo -adecuándolo y adaptándolo a las necesidades de los mismos-.
- Departamentalización por proceso productivo: en esta ocasión se crean departamentos en función de los distintos procesos productivos de la empresa, favoreciendo la especialización en éstos. Por ejemplo: en una empresa marroquinera encontramos el departamento de diseño, el de corte, de confección, de envase,…
- Departamentalización por proyectos: se crean departamentos para cada proyecto, exigiendo que la estructura organizativa sea flexible para una mayor adaptación a los mismos.
Las empresas suelen mezclar distintos criterios de departamentalización.