Por tanto, para conseguir ser eficientes y evitar situaciones de estrés, habrá que aprender a organizar y distribuir de la mejor forma posible el tiempo y el trabajo a realizar. Pero ¿cómo aprovechar el tiempo disponible?
Dos de las premisas fundamentales para aprovechar el tiempo disponible serán:
- Evitar tiempos muertos, ¿cómo?:
- No realizando tareas innecesarias: como por ejemplo dar vueltas por la empresa buscando a un compañero, cuando lo podemos localizar por teléfono.
- Evitando perder tiempo buscando información o materiales, para lo que tendremos que organizar adecuadamente el archivo y tener ordenada la oficina de cara a poder localizarlos rápidamente.
- Evitando dilaciones en las tareas.
Algunas de las funciones del asistente a la dirección serán la recepción de visitas y el uso del teléfono e internet, funciones que deberá atender aunque supongan una interrupción en la actividad que esté realizando. Lo que hay que intentar es centrarse en el objetivo perseguido y evitar demoras en excesivas conversaciones triviales. También sería conveniente, siempre que fuese posible, planificar las visitas, fijando una fecha y hora para atenderlas. De igual forma, hay que evitar alargar las reuniones, para lo que será fundamental una adecuada tarea de moderación.