Cuando decimos gestionar proyectos nos referimos a aplicar la metodología que el P.M.I. nos sugiere. Se han hecho numerosos estudios sobre los beneficios de aplicar la gestión de proyectos en las empresas. Estos son algunos de ellos:
- El primero y más importante es lograr los objetivos dentro del plazo y presupuesto.
- Aumenta la satisfacción del cliente. Un proyecto identifica lo que quiere el cliente y estos se muestran más satisfechos cuando obtienen lo que quieren y necesitan.
- Mejora la competitividad, porque los equipos bien coordinados y planificados entregan los productos en menor tiempo y puede que con más calidad.
- Flexibilidad. Los proyectos bien supervisados pueden aplicar los cambios necesarios durante su desarrollo.
- Las tareas necesarias para la ejecución del mismo se pueden conocer con antelación.
- Podemos llegar a saber en todo momento en qué punto real de la ejecución del proyecto nos encontramos.
- Permite detectar riesgos que puedan presentarse durante el desarrollo.
- Conseguimos identificar cargas de trabajo manejables.