En muchas ocasiones será difícil
convencer a la empresa, al cliente y al equipo de la
conveniencia de afrontar un determinado proyecto, pero también será
un reto mantener el compromiso del equipo durante su
planificación y, sobre todo, durante su desarrollo.
Hay que decir que la metodología en este particular no sirve de nada si no hay, por parte del gestor o jefe del proyecto, algo que unos llaman carisma, y otros, don de gentes, mano izquierda y un largo etcétera de definiciones, pero que tratan de algo que no se aprende en las escuelas. Si no sabemos tratar a nuestro equipo, nos encontraremos con trabas indeseadas en nuestro camino hacia el éxito del mismo. Como decimos, aunque no hay una escuela para aprender a tratar a las personas de un equipo, aquí van algunos consejos útiles:
- Vende el proyecto. En primer lugar, tienes que estar convencido de su conveniencia, utilidad para la empresa y necesidad de afrontarlo. Ahora tendrás que informar de estos beneficios al equipo. Si la empresa no conoce bien el proyecto, no podrá ver las ventajas de llevarlo a cabo.
- Seamos francos pero corteses. Muchas veces tendremos que decir cosas que no gustarán al equipo. Si a alguien se le olvidó terminar una tarea en un determinado plazo, tendremos que decírselo, no nos quedará otra opción, pero siempre podremos, al menos la primera vez, decirle que entendemos que con tanto trabajo fue fácil olvidarlo, pero que esperamos que, en vista de su importancia, nos presente la tarea terminada cuanto antes.
- Conoce a fondo el proyecto. Mientras más experto seas en todos los detalles del proyecto, las partes que trabajan en el mismo te reconocerán como alguien que sabe lo que llevas entre manos. De este modo te ganarás su respeto y podrás hacer las observaciones que sean necesarias.
- Dale a las personas su sitio. Haz que se sientan importantes. Si un miembro del equipo piensa que desconoces la importancia que tiene el trabajo que desempeña, no te mirará con buenos ojos.
- Informa con asiduidad y amplitud. Pocas cosas caen peor que enterarse el último de algo que nos atañe. Tenemos que ir anticipándole a los miembros del equipo las próximas tareas, los cambios que se producen y lo que se va logrando. Mientras más información tenga nuestro equipo, más colaboración encontraremos.